
La Resolución 1136/2025 marca un antes y un después en la forma en que se calculas y negocian los derechos de autor y derechos conexos en los espectáculos en vivo. No se trata de un ajuste menor, sino de un cambio profundo en las reglas de juego, con impacto directo en los costos, la planificación y la negociación de cada proyecto artístico.
¿Qué cambia a partir de esta normativa?
Uno de los ejes centrales es la incorporación de un tope del 10% sobre los ingresos por venta de entradas para la suma total de los aranceles autorales. Sin embargo, este límite no reemplaza los acuerdos privados: cuando existen pactos directos entre las partes, estos prevalecen por sobre el régimen de topes. En la práctica, la normativa apunta a incentivar la negociación y no a imponer un esquema automático.
La resolución también distingue entre derechos principales y accesorios, una diferencia especialmente sensible en géneros como el teatro musical, donde dramaturgia, música y coreografía se consideran esenciales, mientras que los fonogramas y contenidos audiovisuales tienen un peso limitado dentro del esquema general.
Nuevas DDJJ
Otro punto clave es la nueva Declaración Jurada, que pasa a ser responsabilidad del productor.
En ella deberán detallarse los usos y tiempos de cada obra, aplicando fórmulas de cálculo acordes a la nueva normativa.
La correcta confección de estas DDJJ será determinante para evitar inconsistencias y reclamos posteriores.
Un escenario en movimiento
La implementación comienza el 1° de marzo de 2026, en un contexto aún dinámico y con discusiones abiertas entre los distintos actores del sector. Por eso, más que nunca, contar con asesoramiento especializado resulta clave para anticiparse y tomar buenas decisiones.
👉 En Autorales, acompañamos a los productores de espectáculos en vivo en la interpretación y aplicación práctica de estas nuevas reglas, ayudándolos a transformar la normativa en una herramienta de gestión y no en un problema.